¿Te gustaría dejar de depender de tus lentes? La cirugía refractiva puede corregir problemas como miopía, astigmatismo e hipermetropía. Sin embargo, no todas las personas son candidatas al mismo procedimiento.
Estas son tres razones que los oftalmólogos consideran antes de recomendar una operación láser.
1. Tu graduación todavía cambia
Para obtener resultados estables, generalmente es necesario que tu graduación no haya presentado cambios importantes durante al menos un año.
Por eso, este tipo de procedimientos suele recomendarse a personas entre los 20 a 40 años cuya vista ya se ha estabilizado.
2. Tu córnea no tiene las características necesarias
El grosor, la forma y el estado de la córnea son fundamentales para determinar si puedes operarte con láser.
Por ejemplo, tener una córnea demasiado delgada o padecer queratocono puede hacer que ciertos procedimientos no sean recomendables.
3. Tienes alguna condición ocular que necesita atención
El ojo seco importante, las infecciones activas y algunas enfermedades oculares pueden dificultar la recuperación o aumentar los riesgos.
En estos casos, el especialista debe valorar si es posible tratar primero el problema o considerar otra alternativa.
¿Significa que nunca podrás operarte?
No necesariamente. Existen diferentes técnicas de cirugía refractiva y otras opciones, como los lentes intraoculares, que pueden ser adecuadas para determinados pacientes.
La mejor manera de saberlo es mediante una valoración oftalmológica completa.
