Cada año, cientos de miles de estudiantes presentan un examen con el poder de definir su futuro, ya que está en juego su acceso a la mejor universidad del país, que además es gratuita.
Sin embargo, derivado de las noticias sobre el uso de IA en la prueba, así como la creencia de que su importancia únicamente recae en la de ser un ¨mero trámite¨, este examen ha estado en el ojo del huracán desde hace varias semanas.
Pero, ¿Qué hay realmente detrás del examen de la UNAM y qué lo hace una evaluación adecuada?
En este blog te contamos todo lo que debes saber sobre la pedagogía detrás del examen de admisión de la UNAM
¿Qué mide el examen de la UNAM?
El examen de admisión evalúa los conocimientos adquiridos durante el bachillerato así como la capacidad para aplicarlos al resolver preguntas de opción múltiple, especialmente las relacionados con la carrera que se desea cursar.
Entre las asignaturas que suelen formar parte de la evaluación se encuentran:
- Español
- Matemáticas
- Física
- Química
- Biología
- Literatura
- Geografía
- Historia Universal
- Historia de México
- Filosofía, en determinados casos.
Además, desde una perspectiva pedagógica la prueba también evalúa otras dimensiones del desempeño académico:
Comprensión lectora
Evalúa la capacidad para identificar ideas principales, interpretar información, relacionar conceptos y comprender el sentido de distintos textos.
Razonamiento lógico y matemático
Mide la habilidad para resolver problemas, reconocer patrones, utilizar operaciones y aplicar procedimientos de manera correcta.
Manejo de información
Califica la capacidad para comparar datos, distinguir conceptos, interpretar gráficas o seleccionar la respuesta más adecuada entre distintas posibilidades.
Desempeño bajo condiciones determinadas
El resultado también refleja cómo respondió una persona durante un tiempo limitado, siguiendo instrucciones concretas y enfrentándose a factores como cansancio, presión, nervios o dificultad para concentrarse.
Este último punto es fundamental: el examen registra lo ocurrido durante una aplicación específica, no toda la trayectoria, las capacidades ni las posibilidades futuras del aspirante.
En conjunto, la evaluación de la UNAM no consiste únicamente en asignar una calificación, sino que permite obtener información sobre los conocimientos, habilidades y aprendizajes alcanzados por una persona.
¿Memorizar es suficiente para pasar el examen?
Aprender fechas, conceptos o fórmulas puede ser necesario para algunas preguntas, pero estudiar únicamente mediante memorización no es garantía de aprendizaje.
Por otro lado, comprender un concepto permite relacionarlo con otros conocimientos y utilizarlo para resolver diferentes problemas.
Por eso, estrategias como explicar un tema con tus propias palabras, resolver ejercicios o realizar simulacros pueden ayudarte a identificar qué tanto has comprendido realmente.
Incluso desde la pedagogía, esta diferencia entre recordar información y comprenderla es fundamental para el proceso de aprendizaje.
¿Quiénes están detrás del examen de la UNAM?
Detrás del examen existe un trabajo en el que participan especialistas en evaluación educativa y académicos de la UNAM con Licenciatura en Pedagogía.
La Subdirección de Exámenes de Bachillerato y Licenciatura de la Universidad coordina el diseño de los instrumentos utilizados en los concursos de selección bajo estándares académicos y psicométricos.
Para definir qué debe evaluarse, se analizan los planes y programas de estudio y a partir de ellos, se establecen los contenidos, la estructura y las especificaciones del examen.De hecho, la propia UNAM ha documentado la participación de profesores expertos n diferentes materias para la elaboración de reactivos.
Esto significa que detrás de cada pregunta hay mucho más que elegir un tema y plantear cuatro posibles respuestas. Se requiere determinar qué aprendizaje se quiere evaluar y diseñar un reactivo que permita medirlo adecuadamente.
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