Una de las dudas más comunes entre quienes buscan mejorar su pensión del IMSS es si deben renunciar para inscribirse en la Modalidad 40. La respuesta depende de tu situación actual ante el Instituto y del cumplimiento de ciertos requisitos básicos.
La Modalidad 40 (también llamada Continuación Voluntaria al Régimen Obligatorio) permite seguir cotizando al IMSS por cuenta propia, incrementando las semanas y el salario base de cotización para elevar el monto final de la pensión. Sin embargo, solo pueden inscribirse quienes ya no estén activos en un empleo formal.
Esto significa que, si actualmente estás dado de alta ante el IMSS por tu patrón, sí necesitas terminar la relación laboral para poder solicitar tu incorporación. No se trata de “renunciar” como tal, sino de que el patrón te dé de baja ante el Instituto. Una vez que esto ocurra, podrás realizar el trámite de alta en la Modalidad 40 dentro de los cinco años posteriores a tu baja.
Entre los requisitos para pensión IMSS que debes considerar están:
- Haber cotizado bajo el Régimen de la Ley 73.
- Contar con al menos 52 semanas cotizadas en los últimos cinco años.
- No tener una relación laboral activa al momento de solicitar el alta.
- Cubrir mensualmente las cuotas correspondientes al salario que elijas (dentro del tope permitido).
Elegir la Modalidad 40 puede marcar una gran diferencia en tu pensión futura. Antes de tomar la decisión, conviene analizar tus semanas, tu edad y el impacto financiero de las cuotas que planeas pagar. Con la estrategia adecuada, podrías aumentar significativamente tu pensión al momento del retiro.
